El recapado es un proceso industrial que permite reutilizar la carcasa original del neumático mediante la colocación de una nueva banda de rodamiento. En Futur-Gom trabajamos con tecnología y controles de calidad que garantizan seguridad, rendimiento y durabilidad para cada unidad recapada.
Etapas del proceso
- Inspección inicial de la carcasa para verificar el estado estructural del neumático.
- Raspado controlado para eliminar el caucho desgastado y preparar la superficie.
- Reparación de daños menores y control de calidad interno.
- Aplicación de nueva banda de rodamiento con tecnología especializada.
- Proceso de vulcanización para garantizar máxima adherencia y resistencia.
- Control final de calidad y terminación del neumático recapado.
- Mayor vida útil del neumático original con menor costo operativo.
- Proceso sustentable que reduce residuos y el impacto ambiental.
Todo comienza con una inspección exhaustiva de la carcasa. Nuestro equipo técnico evalúa el estado general del neumático para detectar cortes, deformaciones o daños estructurales. Solo las carcasas que cumplen con los estándares de calidad continúan dentro del proceso.
Luego se realiza el raspado del neumático, eliminando completamente el caucho desgastado para preparar la superficie donde se colocará la nueva banda. Posteriormente se llevan a cabo las reparaciones necesarias y se aplica la banda de rodamiento adecuada según el tipo de uso y exigencia del vehículo.
La etapa de vulcanización permite unir la nueva banda a la carcasa mediante presión y temperatura controlada. Este proceso asegura una adherencia uniforme y una terminación resistente para afrontar largas jornadas de trabajo y diferentes condiciones de ruta.
Finalmente, cada neumático recapado pasa por controles finales de calidad antes de ser entregado. Gracias a este procedimiento, el recapado permite extender significativamente la vida útil del neumático, reducir costos operativos y contribuir al cuidado del medio ambiente mediante la reutilización responsable de materiales.
